martes, 13 de mayo de 2014

Capítulo 5.

Narra Abbie
-Hola.- dice con una voz preciosa.
Yo pego un grito ahogado.
-¿Como has...?- empiezo a preguntar, pero el me corta y pone su dedo sobre mis labios.
-Shh.- lo aparta.
-¿Como has hecho eso? No había nadie a mi alrededor y en un segundo apareces tú. ¿Como lo has hecho?
Pasa una eternidad, en la que el chico misterioso se ocupa de mirar al suelo con una sonrisa.
-Te he hecho una pregunta. ¿Me vas a responder?
-Te responderé cuando te conozca mejor. Sabes, es mejor no responder a las preguntas de un extraño.
-Pero... ¡eres tú el que aparece de la nada!- digo, nerviosa.
Él ríe.
-Eres tú la que habla con un completo desconocido. Podría ser un violador de niñitas pelirrojas. Podría hacerte esto...- me coge de la mano, me levanta y me coge en brazos, de modo que no me pueda mover. Noto sus trabajados músculos debajo del elegante traje que lleva, de modo que con un brazo me levanta fácilmente, y con la mano libre me tapa la boca.- Y todo esto por hablar conmigo.- dice, mirándome a los ojos y sonriendo. Me miraba de una forma vagamente familiar desde detrás de sus enormes gafas, una mirada que parecía que podía descubrir todos tus secretos. O como si ya los conociera.
Finalmente, me suelta suavemente y se vuelve a sentar. Yo me siento a su lado.
-Después de lo que acabo de hacer, ¿te sigues sentando a mi lado?
-¿Vas a responder a mi pregunta?
-No, al menos que tú me respondas una a mi.
-¿Cual?
-Eh, si te respondo al “¿cual?” ya te estaría respondiendo algo.
-Hazme la pregunta.- digo, perdiendo los nervios.
Él parece pensarlo durante una eternidad, cuando al fin pregunta:
-¿Has venido con alguien? Al baile, digo.
-Sí.
Él ríe y se tapa la cara, haciéndose el frustrado.
-¡Mierda, que forma de perder mi valiosa pregunta!
No puedo evitar soltar risita.
-¿Para que lo querías saber?
-¿Quieres usar esa pregunta como tu Valiosa Pregunta?
-No la verdad, es que no.
-Vamos, pregúntame.- dice, sin perder la sonrisa.
Yo pienso durante un rato, pero al final la ignorancia me puede.
-¿Como has hecho eso?
Él se levanta, y yo también, quedando a su altura. El chico coge una flor de la planta que hay al lado y me la ofrece. Bajo la vista un momento para observarla, y escucho su voz en mi oído.
-Un mago nunca revela sus secretos.- dice susurrando a mis espaldas, con una suave risa irónica.
Cuando me giro, veo que el chico se está alejando ya. Yo le sigo.
-¿Cómo te llamas? ¿Voy a... volver a verte alguna vez? ¿Por qué te has quedado a medias con la respuesta?- pregunto.
-Paciencia, pequeña. Son más preguntas de las que debes hacer. En cuando a la última... bueno, nunca prometimos que la Valiosa Pregunta tuviese respuesta, ¿verdad...- me mira intensamente a los ojos.-...Abbie Carrington?
Él sigue andando y yo me quedo mirándolo hasta que le pierdo.
¿Qué acaba de pasar?


Narra Ethan
Abbie está tardando mucho. No sé si debería preocuparme.
Me despido de todos los chicos y salgo de allí. Busco a Abbie por los alrededores.
No la veo. Estoy empezando a asustarme. ¿Y si...?
Ya estaba empezando a marcar su número, cuando la veo empujando los ladrillos que hay en la pared de la derecha
-¿Abbie? ¿Qué haces ahí?
-Tiene que haber una puerta o algo...- dice, murmurando para sí misma. No se ha dado cuenta de que estoy aquí.
La vuelvo a llamar, y como veo que no me escucha, la abrazo por detrás suavemente. Ella se gira bruscamente.
-Ah, hola... lo siento, se me ha pasado lo de entrar en la fiesta...
-Bueno... no importa. ¿Qué has hecho todo este tiempo fuera?, ¿qué haces ahora?
-Pues verás...- veo que abre la boca y se queda pensando, pero después la cierra y vuelve a hablar, nerviosa.- Yo... bueno, es una historia larga de contar. Ahora mejor no...
Suspiro y sonrío.
-¿Vamos dentro?
Ella me coge de la mano y sube las escaleras. Yo la sigo.
Cuando entramos, hay más gente que antes. Veo que Abbie resopla y se pone de puntillas, como buscando a alguien.
-¿A quién buscas?
-Ah, bueno, no creo que le conozcas.
La miro como pidiendo más información, pero lo ignora y sigue buscando, frustrada.
-Abbie.
-¿Sí?- ella se gira hacia mí y me mira.
-¿Qué pasa?

Narra Abbie
Suspiro y se lo cuento todo, o casi todo. No añado que sentía que ese chico... me atraía de una forma muy rara, como si ya le conociera, ni la sensación que siento cuando estoy con todas estas personas.
-Pero... ¿te ha hecho algo?- pregunta, preocupado.
-No, no. Más bien me ha tratado como si fuésemos amigos.
-Le acabas de conocer. Ni siquiera conoces su nombre.- dice. Parece molesto, o algo.
-Eh, que no he dicho que lo seamos.
-Vale.- se gira y anda hacia la mesa.
-¿Por qué te pones así?- pregunto, siguiéndole.
Ethan cierra los ojos y niega con la cabeza.
-¡Hola, pareja!- dice una alegre voz a nuestras espaldas.
-Hayley.- sonrío, y me giro.
-¿Qué tal os va la fiesta?
-Perfecta.- dice Ethan entre dientes.
-Bien. No estoy acostumbrada a tanta gente.
-Ya te acostumbrarás. Si empiezas a salir con Ethan, vas a ir a muchas fiestas, ya que él es muy popular. Ya verás.- dice ella, sonriente.
Yo les miro a los dos y hago una sonrisa forzada.
¿Quién ha dicho que quiera salir con él? A ver, me gusta, pero como amigo...
-Hayley, ¿vienes un momento?- Ethan se levanta y se alejan.
Me quedo sola y empiezo a hacer ritmos con el pie, aburrida. Miro fijamente mi móvil, que está encima de la mesa. Me concentro en su pantalla.
A los segundos, aparece un mensaje en la pantalla.

“Estás muerta”.


2 comentarios: