domingo, 11 de mayo de 2014

Capítulo 3.

Narra Ethan
Cuando Hayley llega a casa, la saludo y sonrío.
-¿Qué tal os ha ido?
-Nos ha ido bien. Es muy maja... un poco sosa...- responde.
-Hayley, eres la mejor hermana que alguien podría tener...- río y la abrazo.- Gracias, gracias, gracias...
-De nada... Al final me va a caer bien...
Nos sentamos en el sofá y empezamos a jugar al Call Of Duty.
-Oye, ¿la preguntaste si...?- pregunto de repente.
-Sí, se lo pregunté. Me dijo que no... lo siento...
-Ah, bueno... no importa...
Sí importaba. Había estado por Abbie Carrington desde segundo. Éramos muy amigos... luego ella empezó a distanciarse y yo me empecé a juntar con los más populares. Llevo esperando este baile años.
Cuando mi madre se casó con el padre de Hayley vi un poco de esperanza. Ella se juntó con las populares (al igual que yo), pero siempre había querido ser buena persona. La propuse que me ayudase a convencer a Abbie de que viniese conmigo, ella sabía que a sus amigas no las iba a gustar pero acabó por aceptar...
De todas formas, confío en que cuando Abbie y yo acabemos juntos (espero), Hayley siga siendo su amiga.
Suspiro y sigo jugando.

-Al día siguiente-
Me despierto lentamente y bostezo. No me puedo creer que al fin sea el día.
Me levanto corriendo y desayuno.
-Buenos días, princesa.- digo cuando Hayley entra en la cocina.
-Buenos días, princeso.- ríe.
-¿Has quedado con Luke?- pregunto.
-A las siete me recoge. Es el mejor novio del mundo.
-Eso dirá Abbie cuando empecemos a salir.- la guiño el ojo.
-Ethan... ¿estás seguro de lo que haces? ¿Y si después deja de gustarte? Es una chica sensible, estoy segura. No puedes romperla el corazón así como así.
-Hayley, ella me gusta.- digo todo lo serio que puedo.
-Tú sabes lo que haces.

Narra Jackie
Ya estábamos las chicas y yo preparándonos. Ellas no podían dejar de hablar del baile, pero yo no dejaba de pensar en mi venganza con Abbie. Esa chica casi consigue que me expulsen.
-Por cierto, ¿dónde está Hayley?- pregunto.
-Hayley no podía venir, se las arreglaba sola.- dice Mia.
-Qué raro...- digo para mis adentros.
Cerré los ojos y dejé que la peluquera me siguiese haciendo el peinado.
Sabía que Hayley estaba con Abbie Carrington, era obvio. Pero si seguía con ella, mi venganza acabaría afectándola a ella.
Y esa venganza ya estaba en pie.

Narra Abbie
Cuando Hayley llama a la puerta, me levanto corriendo y me dispongo a abrir, pero antes me giro hacia mi madre.
-Por favor, mamá, no nos interrumpas.
-Cariño, esa niña te ha hecho daño... ¿seguro que quieres seguir con esto?
-¿No ves que es mi oportunidad de hacer amigos?- digo, y abro la puerta.
Hayley me sonríe. Lleva una bolsa bastante grande.
-¡Buenas tardes!- dice.
-Hola.- sonrío.- Pasa.
Me aparto y la dejo pasar. Ella solo sonríe.
Mi madre sale de la cocina.
-Oh, usted debe ser la señora Carrington.- dice Hayley.
-Exacto. Y tú la amiga de Abbie, ¿verdad? La que se metía con ella en primaria... y parte de secundaria.- responde mi madre, con una sonrisa forzada.
-Mamá.- digo yo, con los ojos muy abiertos.
-Lo siento mucho. No... no tenía razón... me disculpé con Abbie ya, pero debo de hacerlo con usted. No debe ser fácil para los padres de una chica que su hija sufra acoso...- dice bajando la mirada.
-Para la madre. Su padre murió.- cortó.
Hayley se gira hacia mi, y luego mira a mi madre.
-Lo siento mucho... no debe de... bueno, mejor me callo. No vaya a estropearlo más...
-¿Nos vamos ya?- digo, claramente nerviosa.
-Sí, claro. Encantada, señora.
-Igualmente.- veo que mi madre aguanta las lágrimas, pero ahora no puedo consolarla.
Hago que no lo he visto y empiezo a subir escaleras.

Narra Hayley
-No sabía que tu padre estaba muerto...- digo, siguiéndola.
-Bueno, hay muchas cosas sobre mí que no sabes.
-Suerte que ahora tenemos horas para hablar, ¿verdad?
-Supongo.- resopla.
Entramos en su habitación. Tiene estanterías por todos lados llenas de libros, libros en el suelo, en la mesa, en la cama.
-Siento este desorden...- dice, y empieza a recogerlos.
-A mi también me encantan los libros, tranquila. Aunque dudo que tanto.- río.
Ella ríe y, cuando termina de dejarlos sobre una estantería, se sienta en la cama.
-Bueno, primero nos vestimos, luego maquillaje, pelo y uñas. ¿Te parece?
-Me voy a arreglar más hoy que en toda mi vida junta.- ríe.
Sonrío y la digo que entre a vestirse.
Cuando sale, sonrío. Es normal que a mi hermano le guste, está preciosa.
Sin embargo, no se lo digo. Tampoco quiero hacer demasiadas confianzas con ella, si luego la voy a romper el corazón, como le dije a Ethan.
Entro yo y me cambio.
No tardamos demasiado en terminar de maquillarnos.
Una vez hemos terminado con el maquillaje, nos peinamos. A Abbie se le da bastante bien, así que quedan así:



Ya hemos terminado. Miro a Abbie.
-Estás genial.
-No puedo decir menos de ti.- sonríe.- ¿Vas con tu novio?
-Sí. Me recoje en la esquina de allí...- señalo por la ventana.- Así que me voy ya.- sonrío.- Luego nos vemos.






1 comentario:

  1. Duele más lo psicológico que lo físico , yo tuve que aprenderlo por las malas :'(

    ResponderEliminar