Narra Abbie
-Hola mamá.
Entro en la cocina y la abrazo.
-Hola, cariño. ¿Qué tal estás?
-Estoy mejor, gracias.
-Siéntate, la comida ya está.- dice, poniendo la misma sonrisa cansada de siempre.
Me siento y ella se sienta enfrente. Cuando empiezo a comer, ella me mira fijamente y empiezo a incomodarme.
-Mamá, ¿pasa algo?
-Abbie, no puedo verte así.
-Tranquila, mami. No es nada, ¿está bien? No te preocupes. Estoy bien.
-¿Segura? Cariño, sabes que no me cuesta nada cambiarte de instituto y...
-Mamá, no.- respondo, seria.- No. Me gusta este instituto.- miento.
-Pero... la gente no te trata bien...
-No todos. Hoy... he estado hablando con una chica. Y...- miro al suelo- Me han invitado al baile.
-¿Qué? ¡Eso es genial, Abbie! No me puedo creer que mi pequeña ya...
-No voy a ir.
-¿Por qué?- pregunta ella, evidentemente sorprendida.
-Es una broma. Solo se van a reír. Ya no tengo hambre.
Cojo el plato, lo dejo en la encimera y subo a mi habitación.
-A la mañana siguiente-
-Buenos días mamá.- digo una vez que entro en la cocina.
-Buenos días amor.- sonríe y me besa la mejilla.- ¿Que tal has dormido?
-Bien, gracias.
Termino de desayunar y mi madre me lleva en coche al instituto. Una vez entro, me encuentro a Ethan.
-Hola, Abbie.
-Me halaga que no me hayas olvidado.- digo, sarcástica.
-Pff, ¿cómo te iba a olvidar?
Ambos sonreímos.
-¿Te lo has pensado ya?
-La verdad es que no.- respondo.- Ethan, no tienes que por qué ir conmigo. Sería ridículo. Incluso saldría en los periódicos: “Ethan West entra de la mano con la patética Abbie Carrington...”
Él sonríe.
-¿Patética? A mi me pareces guay.
Le miro a los ojos.
-Bueno... es que no tengo nada preparado y...
-¡Sin excusas! Mi hermanastra, Hayley, te puede ayudar.
-¿Seguro que va a querer? Estará mejor con sus amigas.- suspiro.
Entonces Ethan me alza la barbilla y me mira a los ojos.
-Por favor...
Siento que él se va acercando.
-Vale, vale, vale. Iré.- digo, separándome rápidamente.
Él sonríe y me besa la mejilla.
-Nos vemos mañana. Te recojo a las siete y media. Adiós, Abbie Carrington. Busca a Hayley.
Miro como se va y me toco donde me ha besado.
Cuando encuentro a Hayley, la veo sentada hablando con Ethan. Decido sentarme en la mesa que hay al lado.
Cuando el chico se da cuenta de que estoy aquí, le da un golpe a ella en el brazo y me señala con la cabeza. Ella asiente, se levanta y se sienta a mi lado.
-Hola.
-Hola.- la respondo, cerrando el libro.
-Ethan me ha contado que vas al baile con él. Es genial.
-Sí.
-También me ha dicho que no tienes nada preparado. Había pensado en ayudarte.- sonríe.
-Ah, no hace falta...
-Shh. ¿Ya volvemos a esto? Para que haya amistad tienes que aceptar mi ayuda.- dijo ella, cortándome.- ¿Vale?
-Vale...
-Entonces, esta tarde vamos a ir a comprar un vestido.
-Bueno... vale.
Ella sonríe.
-¿No estás emocionada? La música, la pista de baile, las luces, todas las parejas, pero en especial, la vuestra...- suspira y se enrolla en el dedo uno de sus mechones rubios.
-Sí... supongo.- miento.
Pasa un rato en silencio, cuando pregunta:
-¿Te gusta mi hermano?
Esa pregunta me ha cogido por sorpresa.
-No, no, no. Claro que no... tampoco digo que esté mal, eh. Pero no me gusta...
-Okay. Bueno, esta tarde a las cinco, quedamos en el North Cross.
-Vale, allí te veo.- sonrío.
Se levanta sonriendo y vuelve con Ethan, que me sonríe también.
Suspiro. ¿Acabo de hacer dos amigos?
Narra Hayley
Termino de maquillarme, cojo el coche y me dirijo hacia el Noth Cross. Cuando llego, veo a Abbie sentada en un banco.
Aparco el coche y me siento a su lado.
-Buenas tardes.- digo.
-Hola. ¿A dónde vamos a ir?
Yo solo me levanto y empiezo a andar.
-¿Ah?- dice ella.
-Vamos, sígueme.
Cuando llegamos a la tienda que quería, entro y ella va detrás.
-Elige el que quieras.- la miro y extiendo los brazos, sonriendo.
Ella ríe y empieza a mirar.
Yo cojo uno y entro a probármelo.
Cuando salgo, me queda así.
-¿Te gusta?- le pregunto a Abbie.
-Sí, es... precioso...- dice, asombrada.
Yo río, me vuelvo a cambiar y lo dejo en la caja.
-¿A ti te gusta alguno?
Ella me mira y niega.
-Vamos, te ayudo.
Seguimos buscando, y al final encontramos uno rosa, que la queda genial.
-Ese color llama la atención. Queda bien por que como eres pelirroja...
-Gracias.
Compramos los vestidos y salimos.
-Yo debería irme a casa ya.- dice.
-Vale. Mañana, si quieres, podemos quedar unas horas antes para arreglarnos.
-¿Va en serio? ¿No quieres ir con tus amigas?- dice, alzando la ceja.
-Voy contigo, y tú eres mi amiga. Eso cuenta, ¿no?



Me encanta !!!Ojalá se me ocurrieran esas cosas a mí. :)
ResponderEliminarJajajajaja gracias! Cuando haga un libro tu me haces la portada, te pediré un sinsajo jajajajajaja (:
Eliminar(Por cierto, solo es echarle imaginacion)